Domingo, 30 de Noviembre 2025
Domingo, 30 de Noviembre del 2025

El cielo como brújula: qué es la profunda limpieza del 2025 y cómo aprovechar la que trae el 2026

La astróloga funense Tatu Valentini propone una mirada holística y responsable de los movimientos celestes, lejos de cualquier predicción fatalista.

“Tras un año de intensa introspección y alquimia interior, la energía cósmica se prepara para un cambio de frecuencia”, así lo explica la astróloga funense Tatu Valentini (@tatuvalentini), quien propone una mirada holística y responsable de los movimientos celestes, lejos de cualquier predicción fatalista. Valentini, quien integra la astrología con el coaching en la formación que dicta en Funes, enfatiza que “el cielo no marca un destino, sino que revela las energías disponibles y las posibilidades que se abren”. “Llegué a la astrología gracias a una amiga. Ya venía recorriendo, desde hacía más de 15 años, caminos de desarrollo personal, energías, procesos internos, búsquedas profundas, pero ella me abrió esta puerta que, una vez que atravesé, ya no pude —ni quise— cerrar”, compartió la astróloga a InfoFunes sobre sus inicios.

Para ella, el lenguaje de los astros es una herramienta de comprensión y acompañamiento constante, un puente entre el ser y el compartir. “Desde entonces- continuó- la astrología se volvió un lenguaje. Un modo de mirar, de comprender, de acompañar. Y no paré: estudio, me formo, investigo, observo, integro. Es un aprendizaje constante, vivo, en expansión”. “Aunque la astrología es compleja, muchas veces la encuentro en la simplicidad: en un gesto, un ciclo, una emoción, un movimiento interno”, dijo y agregó: “El conocimiento de la energía nos ayuda a responder con conciencia en lugar de reaccionar en automático”.

2025: cierre, limpieza y la transformación inevitable 

Según la lectura de Tatu, este 2025 es aún un período de “profunda inmersión interna”, un necesario “reset” después de años enfocados en los vínculos. Esto hace referencia al cierre de ciclos y “dejar morir lo que ya no tiene vida”. Para ello será necesaria una revisión de la salud, hábitos y rutina para una mirada real al autocuidado.

Es profundizar la espiritualidad –dijo-, permitiendo que lo invisible te guíe. Es soltar estructuras, creencias y vínculos que ya no resuenan. Todo esto, como dije, te ayuda a  ser con el sentir, dejando de vivir en automático”.

Y resumió: “Este 2025 fue alquimia pura, un año donde la transformación interna ya no pudo evitarse”.

2026: reinvención, autenticidad y acción consciente

Si el 2025 fue la “limpieza y el trabajo en la raíz”, el 2026 se presenta como “el brote”. Tal explicó la astróloga, “este año trae consigo un cambio de frecuencia que invita a la reinvención total, porque la identidad, los proyectos, los vínculos y el propósito piden actualización”. Y aclaró: “No desde la ansiedad, sino desde el estado interno trabajado. Acá vamos a necesitar, o esto nos va a empujar a expresar lo nuevo. Éste es el momento de animarse a ser algo distinto, sin volver a lo que se era antes”.

A su vez, sostuvo que serán necesarias “pruebas de coherencia”, ya que el 2026 será un año que “trae desafíos que invitan a actuar desde el corazón, elegir desde el deseo y sostener la autenticidad aunque incomode”. En síntesis: “2026 es el año de desplegar lo que se sanó en 2025. De empezar lo nuevo de verdad. De sentir el llamado y responder con autenticidad. No exige perfección: pide valentía espiritual”.


Calendario energético del año 

Para una mejor comprensión de los movimientos que influirán durante el 2026, la astróloga detalló las energías disponibles mes a mes:

Entre enero y marzo, es la etapa ideal para “iniciar proyectos, sembrar intenciones, definir dirección”. “Es todo un arranque poderoso, así que será importante evitar la impulsividad o decisiones rápidas sin sentirlas”, aclaró.

Por su parte, entre abril y mayo, se espera la etapa más favorable para “revisar vínculos, abrir comunidad, colaborar, tejer redes”. Es por eso que Valentini pide especial atención a los “apegos viejos, rigidez y miedo al cambio”, que pueden llegar a atentar contra el plan esperado.

Ya en la mitad del año, entre junio y julio, la energía será perfecta para “sanación interna profunda, terapia, introspección, revisión de creencias”. Ante lo cual habrá que tener cuidado con los “cortes drásticos sin claridad o la alta sensibilidad psíquica”.

Para agosto y septiembre, se esperan mejores aires para la “consolidación, en cuanto a la identidad, propósito, proyectos nuevos”, y hay que evitar en esta etapa algún “descuido emocional o sobrecarga energética”.

Por último, en la etapa comprendida entre octubre y diciembre, habrá “un cierre, la  cosecha, integración, preparación para 2027”, así que habrá que evitar “aferrarse al pasado y/o evitar cambios necesarios”.

Powered by Froala Editor