Lunes, 20 de Mayo 2024
Viernes, 09 de Junio del 2023

“¡Son tres!”: se conoce el libro de Adriana Tucci con su historia de amor adoptivo

La autora llega a la ciudad para compartir su experiencia en el proceso de adopción de tres hermanos. “Hay muchos chicos que esperan una familia”, confió.

Este sábado se conocerá en Funes el libro ¡Son tres! Una historia de amor adoptivo, de mano de su creadora, la ingeniera Adriana Tucci, sobre el proceso y la experiencia de ser madre adoptiva de tres hermanos. La cita será desde las 19.45 en la librería Ponsatti, de Santa Fe 1758 (local 8). En diálogo con InfoFunes Tucci aseguró: “La maternidad es maravillosa y aterradora al mismo tiempo”.

“Me tomo tiempo darme cuenta de que quería ser madre, ya era grande. Siempre me lo  imaginé pero pensando en el futuro. En un momento el futuro era ahora y la adopción me pareció el camino más natural para mi”, confió la escritora sobre la maternidad que ejerce hace diez años con sus hijos Brenda, Agustina y Salvador.

En su libro refleja las vueltas inesperadas de su vida, el año sabático que se tomó (que terminaron siendo tres) y el deseo profundo de maternar, junto al procesos que realizó, charlas y trámites mediante, para llegar a ser la familia adoptiva de tres hermanos. Incluso detalla la lista de documentos que le pidieron en cada instancia, a modo de manual. “Me contacté con la Asociación Anidar, que me fue orientando y guiando, también hice talleres y ahí me fui enterando de la cantidad de chicos que esperaban ser adoptados, chicos mayores de 3 años, incluso algunos más grandes. Así que me fui planteando qué diría si me decían que había dos hermanitos para adoptar. Los iba a aceptar, no soportaría la idea de saber que están separados, pero al final fueron tres”, recordó. 

Además, resaltó que el libro está “escrito con mucho respeto, muestro mi experiencia, y entiendo que puede no ser igual a la de otros”. “Lo mismo con la familia que creamos con los chicos –continuó-, es como todas, con sus momentos de felicidad plena y otros en los que me pregunto «y ahora qué hago», sobre todo ahora que son adolescentes”.

¡Son tres! habla de una maternidad de una mujer en solitario que revela que cuando hay sueños y voluntad, los deseos tienen más chances de cumplirse. Pero también es un libro de un valor social inigualable ya que visibiliza una problemática más profunda: los niños grandes que se encuentran en instituciones, esperando por años ser declarados en condición de adoptabilidad.

Tal como menciona la autora en el libro, el motivo de escribir su historia tiene que ver con perseguir un sueño más grande que el propio: “Por los niños que esperan ser adoptados. Por las personas que esperan ser padres. Por mis hijos y los hijos de los hijos de mis hijos, para que conozcan su historia, sus orígenes, como me gustaría hoy a mí saber la historia de cómo fue la llegada de mis bisabuelos desde Italia. El deseo de ayudar a todos los niños que esperan con el corazón apretado encontrar una familia que los adopte, me permitió vencer cualquier vergüenza a la hora de exponer nuestra historia”, confió y sumó: “Algunos pocos de esos niños tienen la bendición de vivir con una familia de tránsito de la que, con suerte, deberán despedirse luego de haberse encariñado para ir con su familia adoptiva. La gran mayoría vive en instituciones, como era el caso de mis hijos. Allí tienen todo lo que necesitan, como casa, comida, ropa, van a la escuela, juegan, pero no tienen padres”. “Esa frase que escuché en Anidar determinó mi futuro: yo deseaba ser madre de uno de esos niños”, dijo.

“Hay que estar muy en contacto con nuestro deseo y con aquello a lo cual podemos hacerle frente. Incluso saber que hay que prepararse porque los niños o niñas pueden venir con situaciones a sanar, o bien con alguna discapacidad. Entonces siempre digo que desde que se llena ese formulario comienza una instancia de espera pero también de preparación, de capacitación”, advirtió quien la primera vez que vio a los hermanitos sintió “una puntada de amor en el centro del pecho”. 

En medio del proceso que se debe enfrentar camino a la adopción, Tucci recomendó “tener paciencia”, la cual luego comparó como mínima con la que “se debe tener en la maternidad”, tal dijo entre risas. El proceso legal es largo; desde que completó el formulario en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos  (Ruaga) hasta que recibió el mail informándole que había tres hermanos disponibles a ser adoptaron, pasaron unos dos años. Luego hay que transitar la guardia temporaria, después la adoptiva y más tarde comienza el juicio de adopción, dependiendo mucho de cada caso. En el de Adriana Tucci, desde que se conoció con los chicos, hasta que finalmente fue su madre adoptiva pasaron dos años y medio, aunque ya convivían en la misma casa. 

Este sábado

Sobre la presentación del sábado, Tucci aseguró que quedarán ejemplares a la venta en la librería, pero también se pueden obtener contactándola por privado en sus redes sociales @adriana.tucci.ar (Instagram) y Adriana Tucci (Facebook y Linkedin). “Espero que el encuentro sea para enriquecernos mutuamente. Vengo recibiendo muy buenos comentarios en cuanto a exponer mi historia, con mis miedos es incertidumbres, y quiero que sepan que los que deseen adoptar no están solos. Siempre se abre una red hermosa de contención para las nuevas familias adoptivas”, concluyó. 


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