Viernes, 04 de Abril 2025
Domingo, 16 de Marzo del 2025

Polifacético artista de Funes prepara un ambicioso encuentro cultural en el Museo Cochet

La propuesta buscará llevar a los espectadores "de viaje" por distintas historias y mundos sonoros. Será este sábado 22 de marzo.

Desde hace poco más de un año Esteban Vázquez (@estebanvazquezok)  eligió vivir en Funes para estar cerca de sus afectos y porque "es una ciudad que cada día está más linda". Oriundo de Villa Cañas, el locutor, escritor y músico lleva una vida repleta de gustos culturales que se pudo dar siguiendo su pasión, esa que le contagió su padre, el cantor de tangos Mono Vázquez.

“La radio y la música entraron en mis venas a través de mi viejo, un gran oyente de radio y era un apasionado cantor de tangos. Él escuchaba Radio Rivadavia, el programa se llamaba ‘Rapidísimo’ y lo emitían todas las mañanas. Una vez, cuando tenía 12 años, me pidió que lo acompañe a la radio del pueblo, en Villa Cañás. Allí grababa un radioteatro con unos amigos y desde entonces supe que quería formar parte de ese mundo”, compartió Esteban a InfoFunes sobre sus comienzos en el éter y su pasión por la música y la lectura.

Esteban y su padre, el Mono Vázquez

Es así como a los 13 años tuvo sus primeros pasos en la radio con amigos de su padre, y a los 16 un programa propio con un amigo en aquella Villa Cañás natal, de la que luego partió a Rosario para estudiar locución en el Iset18.

Ya a los 18 un profesor que también era operador de FM Cristal le consiguió una prueba que lo llevó a inaugurar el turno noche de la emisora por unos cuatro años. “Desde el programa de mi pueblo, que hacíamos con los amigos de mi padre, a mis 13 años, conocí a Spinetta, al Cuchi Leguizamón, a Piazzolla, a varios poetas como Walt Whitman. Ellos me prestaban muchos libros y de ese modo descubrí parte de la poesía. Cuando tuve el propio junto a mi amigo, a los 16 poníamos mucho amor y responsabilidad, con un nivel de seriedad y compromiso enormes y ahí fui viendo qué me gustaba y me interesaba de la radio, qué quería comunicar”, recordó nostálgico y agregó: “Un recuerdo muy claro que tengo de esos tiempos era merodear por la discoteca de la radio y había un tocadiscos, una bandeja para reproducir y yo me acuerdo que agarraba discos que a mí me llamaban la atención por la tapa y los ponía. Incluso en el horario de la siesta el operador, un tipo muy amoroso, me dejaba ir y encerrarme a escucharlos”.

Además, lejos, muy lejos de las redes sociales, aún guarda en su memoria cómo “los vecinos dejaban papelitos en la radio mandando mensajes, saludos y demás. Incluso nos llamaban por teléfono de pueblos de la zona. Ya cuando tuve mi programa era algo mágico, porque la radio me sacaba de mi casa todas las noches. Junto a mi amigo la caminábamos mucho fuera del programa, que era de 22 a 00. El pueblo era una especie de Macondo (pueblo ficticio creado por Gabriel García Márquez para sus novelas ‘Cien años de soledad’ y ‘Los funerales de la Mamá Grande’) para nosotros porque le encontrábamos toda la parte linda que sentíamos que la gente ignoraba”. 

Micrófonos abiertos en Rosario

Al tener sólo 18 años y un trabajo en una de las radios más escuchadas del momento, Esteban sintió tocar el cielo con las manos pero a los años se cansó de sólo presentar las canciones del momento, “así que busqué nuevos rumbos y pude tener mi propio programa en Radiofónica y ahí comencé a hacer lo que quería, los domingos a la noche. Fue con unos amigos de entonces, Sonia Tessa y Sebastian Fiorilli y poníamos jazz, leíamos poesía, hablábamos de cine, era medio raro para el estilo de la radio pero funcionó bien, estuvimos como dos años”, relató.

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En su carrera musical también influyó conocer a Sebastián Romero, pianista que era discotecario de LT8, con quien se juntaban a tocar y salían por los bares de Rosario a mediado de los años 90 con clásicos. Más tarde armó un grupo junto al guitarrista Marcelo Stenta y Carlos Seminara, y ahí la música ya comenzó a compartir las horas con la radio y la lectura.

En el medio fue invitado a ser el presentador de los Encuentros de Músicos Populares, organizados por su amigo Stenta, pero entre las reuniones a las que era invitado le sedujo la idea de participar con su guitarra. “Mi madrina me regaló una guitarra a los 4 años y de inmediato mi papá me llevó a clases, fue todo muy natural, si bien nunca llegue a tener una educación formal en música, la guitarra es parte de mí desde entonces”.

Con los años llegó el que Esteban asegura que fue su programa radial “más significativo”, “El Perseguidor”, “un programa de lecturas de historias y de música, nació en Radio Fisherton por la noche, luego de un par de años lo llevé a Radio UNR, y de ahí a Radio Si, donde aún se lo puede escuchar cada viernes, de 20 a 22, pero ahora se llama “Viernes Santo”, emisión que comparte con Alejandra Luna. En paralelo, “El Perseguidor” sigue vigente pero en modo podcast en Spotify. Pero eso no es todo, adelantó que en abril iniciará el ciclo “El vespertino en LT3” con Horacio Vargas, de lunes a viernes de 14 a 16. “Horacio es el director del diario Rosario/12, de la revista cultural Barullo, es el director del sello de Jazz Blue Art en Rosario y es también escritor, compilador, y estoy muy ansioso por empezar esta propuesta”, remarcó.

En tanto, en mayo lanzará su primer libro de poesía y prosa poética: “Se llamará ‘Samurai’ y lo hará junto a la editora rosarina Lepecorenere. Es un libro que escribí en los últimos no sé, 10 años”.

Un viaje juntos, en el Museo Cochet

De tanto escuchar a Alejandro Dolina, Hugo Guerrero Marthineitz e incluso a Quique Pesoa, entre tantos otras “figuras de la radio con perfil más narrativo o literario”, llevaron a Esteban Velázquez a crear junto a José Gago y Diego Saavedra “un compendio de textos maridados con canciones”, que algo de esto también se verá el domingo 22 en el Museo Cochet cuando presente su espectáculo “Crónicas de viaje”, junto a la violonchelista Cecilia González. 

“En el Cochet –adelantó- presentaremos un itinerario que tiene que ver con un puñado de textos de historias en relación a distintas formas de los viajes. Vamos a revivir, por ejemplo, un viaje que hizo Claudio Gabis a Brasil, que es el guitarrista del grupo argentino Manal, donde se compró una porción de tierra y allí se encontró con la historia de la casa que construyó Tom Jovin en una finca 130 km de Río de Janeiro y donde compuso el tema ‘Aguas de Marzo’, que lo vamos a cantar. O bien podremos hablar del que llamo ‘Dos viajes en taxi’, historia que protagonizan figuras del rock argentino como Federico Moura y Gustavo Cerati. Voy a leer, vamos a cantar y contar cosas, la música de Ceci es exquisita. Va a ser una gran noche”.

Las entradas para este espectáculo, el sábado 22, a las 21, en el Museo Cochet, tienen un costo de $5mil (10% descuento Socios Museo Cochet) y se reservan al 341 3668062.


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