Sábado, 24 de Enero 2026
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Cómo fue la trama de lavado de dinero del juego ilegal que tuvo a terrenos en Funes como protagonistas

El caso estalló en enero de 2022. Un acuerdo judicial reveló una maniobra ligada al juego clandestino, con diez terrenos de Funes usados para blanquear dinero.

A tres años del quiebre que sacudió al negocio del juego ilegal en Santa Fe y tuvo impacto directo en Funes: 10 terrenos ubicados en la zona oeste fueron una de las piezas clave para desnudar una compleja trama de lavado de dinero que salió a la luz en 2022, cuando el zar del juego clandestino Leonardo Peiti selló un acuerdo abreviado con la Justicia santafesina. En esa investigación también apareció un nombre inesperado: un expiloto de Fórmula 1, señalado como testaferro en las maniobras.

La evidencia forma parte del acuerdo que Peiti firmó con el Ministerio Público de la Acusación (MPA), mediante el cual admitió haber liderado durante años una red de juego ilegal en Santa Fe y haber lavado dinero proveniente de esa actividad. El documento, rubricado por los fiscales Luis Schiappa Pietra, Matías Edery, Matías Merlo, Guillermo Loyola y Gabriela Lema, dedica varias fojas a diez lotes ubicados en Funes, en la zona de Juan Manuel de Rosas y La Rastra.

Aunque las maniobras comenzaron años antes, fue recién en 2022, en el marco del avance de la causa judicial, cuando se reconstruyó el recorrido del dinero y el rol que jugaron esos terrenos. Según la investigación, Peiti había puesto sus ojos sobre los lotes ya en 2009. Se trataba de los terrenos 2, 3, 4, 5, 6, 7, 10, 11, 12 y 13 de la manzana P del plano de mensura N° 84969/1975, propiedad de la firma rosarina Felenpark SA.

Para quedarse con esas tierras, Peiti se apoyó en su abogado, José Francisco Fernández Chemes, quien fraguó un entramado de documentos falsos. El esquema incluyó un boleto de compraventa apócrifo que simulaba una venta realizada en 2003 a nombre de Isabel García, una mujer que luego habría cedido los derechos a Peiti. La Justicia comprobó que esa persona había fallecido en 2007, antes de varias de las maniobras atribuidas al abogado.

A pesar de ello, el ardid funcionó durante años. En 2015, Peiti logró obtener las escrituras que lo reconocían como propietario de los terrenos. Recién tiempo después, y con la causa ya avanzada, peritos caligráficos demostraron que la firma del representante legal de Felenpark SA había sido falsificada.

Con el dinero proveniente del juego ilegal acumulándose, la investigación determinó que Peiti necesitaba insertar esos fondos en el circuito legal. Fue allí donde, según los fiscales, se diseñó una operación para simular la venta de los terrenos y blanquear 536 mil dólares. Para eso, se requería un comprador con nombre limpio y solvencia aparente.

Ese rol lo cumplió Oscar “Popi” Larrauri, empresario frigorífico y expiloto de Fórmula 1, quien apareció como comprador de los diez terrenos en un contrato firmado el 10 de marzo de 2016. Cuatro días después, mediante un contra-documento, Larrauri volvió a transferir los lotes a Peiti y firmó además un contrato de alquiler por esas mismas tierras.

Toda esa operatoria fue reconstruida y probada por los fiscales y quedó incorporada al acuerdo judicial firmado en 2022, que terminó de exponer el funcionamiento interno de la red de juego clandestino. Tanto Larrauri como Fernández Chemes fueron imputados como partícipes necesarios en la maniobra.

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