Volvió a Funes para cumplir su sueño de ser piloto

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Desde los 18 sabe que pasará su vida mitad en el suelo y mitad en el aire. Fue azafata y cuando decidió convertirse en piloto tuvo que irse a trabajar al exterior para juntar el dinero y costear sus estudios.

 

Hace ocho años decidió irse del país con el objetivo de poder trabajar y juntar dinero para costear sus estudios. Su familia vive en Funes de toda la vida, ella se graduó del Liceo Aeronáutico Militar, se desempeña como piloto privado y está a un paso de rendir su examen de piloto comercial: en todo su tiempo de carrera nunca bajó los brazos y sus expectativas para el futuro son prometedoras.

 

Tatiana Crescini tiene 26 años y desde los 18 se esfuerza por cumplir sus metas. Al terminar el secundario pasó por varias carreras como Derecho y Psicología hasta que decidió estudiar para ser azafata. Tras recibirse, trabajó varios años en Sol Líneas Aéreas, donde comenzó a desarrollar su pasión por volar, y donde descubrió que quería comenzar los estudios para poder pilotear.

 

Claro que para hacerlo se necesitaba algo más que ganas, de modo que Tatiana comenzó a planificar de qué modo podría costear su carrera ya que con su trabajo las cuentas no le daban. En ese momento tomó la decisión de viajar afuera del país para poder trabajar en el exterior y luego volver y con el dinero ahorrado poder estudiar lo que realmente quería. Comenzó a ahorrar todo lo que más podía, hasta que logró juntar el dinero suficiente para viajar y con 20 años emprendió vuelo a Italia.

 

Al llegar comenzó a tramitar la ciudadanía por parte de la familia de su padre, y vivió allí durante seis meses donde aprendió el idioma. Luego decidió irse a Inglaterra a trabajar con el objetivo de aprender inglés ya que es el idioma universal de la aviación. Allí vivió un año y medio, pasó por numerosos trabajos como moza, tiendas de ropa, entre otros.

El esfuerzo valió la pena ya que logró ahorrar lo suficiente para volver y  pagarse la primera licencia que le permitiría rendir como piloto privado, de lo cual logró recibirse en 2016.

 

Actualmente Tatiana ya tiene en su haber 270 horas de vuelo y hace seis meses que se encuentra viviendo en Argentina ya que en muy poco tiempo rendirá su licencia para piloto comercial.

 

A lo largo de su recorrido realizó diferentes tipos de vuelos: como azafata fue cumpliendo su rol en la cabina de pasajeros, pero hoy en día se encuentra haciendo algo más específico como vuelo nocturno y vuelo por instrumento, es decir, aquel en el que deja de existir la referencia visual y se basa en la utilización del instrumento con cartas de navegación o de aproximación a los aeropuertos.

 

Tatiana se muestra convencida de lo que quiere y afirma que nunca fue discriminada por ser mujer en un ambiente donde predominan los hombres. Se siente muy identificada con su profesión y recalca que la mujer comenzó a ganar espacio en la aviación. “Jamás tuve un problema, nunca me han tratado diferente, y nunca he sentido yo misma que hayan marcado una diferencia por ser mujer, al contrario, siempre me han destacado la prolijidad del vuelo que tengo a diferencia de los hombres que no lo tienen tanto. La mujer en la aviación, en lo que respecta a piloto al mando, ha ganado mucho espacio, antes era bastante más complicado, pero desde que la se atrevió a un poco más, logró ganar espacio desde la dignidad, el valor, y el trabajo”, resaltó la piloto.

 

Nuevos sueños y metas por cumplir

 

El 28 de marzo de este año, Tatiana tiene planeado retornar a Europa ya que posee una escuela de vuelo allá y su objetivo ya es poder asentarse y quedarse definitivamente viviendo en la Unión Europea, para poder trabajar como piloto, ya que las posibilidades son más amplias que en Argentina.

 

Luego de rendir su licencia para piloto comercial, que cada día se encuentra más cerca, deberá convalidar todas las licencias que rindió a lo largo de su carrera. Las mismas rigen por la Organización de Aviación Civil (OACI) que son los reglamentos que deben cumplir los pilotos en toda Latinoamérica y transformarlas para que tengan validez por European Aviation Safety Agency (EASA), reglamento europeo, lo que le permitirá volar de manera comercial por Europa.

 

“El plan A lo tiene la vida, la vida nos llevará a donde quiera, si tengo que volver acá, volveré porque es mi país, pero mi principal objetivo ahora es volar y quedarme a vivir en Europa. Siempre voy a volver para visitar a mi familia, yo me crié acá en Funes, y a mis padres yo les debo prácticamente todo lo que soy hoy, me dieron todos mis valores, y siempre me apoyaron desde el momento cero aunque al principio fue duro”, aseveró.

 

“Lo importante de todo esto también es que yo nunca desistí, lo pude llevar en una línea recta de tiempo por estos ocho años que estoy en la industria de la aviación, me han pasado mil cosas en el medio pero nunca desistí, hay momentos en donde querés dejar o te frustrás, pero más allá de todos los contra que he tenido nunca me rendí”, finalizó Tatiana.

 

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