Una zona poco aprovechada de Funes suma una oportunidad top: en el cruce de Illia y Miglierini, al borde del límite con Rosario, salió en alquiler un local a estrenar, de líneas modernas y vidriera protagonista, pensado para captar el flujo constante de autos que ingresan y salen de la ciudad por ese corredor.
El espacio forma parte de una ola de desarrollo reciente que apunta a revalorizar ese sector de Villa Golf, históricamente relegado frente a otros ejes y barrios de la ciudad, pero que en los últimos años empezó a ganar movimiento y nuevas apuestas comerciales sobre Illia, en paralelo al crecimiento de barrios privados del otro lado de la traza, sobre la vereda oeste, que empujan demanda y cambian el perfil del corredor.
El inmueble ofrece 360 metros cuadrados cubiertos sobre un total de 615 m², con planta libre y doble altura que potencia la sensación de amplitud desde el ingreso. La fachada es íntegramente vidriada y corre a lo largo de todo el frente, convirtiendo al local en una gran pantalla comercial sobre Illia.
Cuenta con dos baños, servicios de agua corriente y luz eléctrica, y un plus clave para ese corredor: 10 cocheras propias, algo cada vez más valorado por marcas que buscan comodidad para clientes y proveedores.
Por formato y visibilidad, abre el juego a múltiples rubros: concesionarias, gimnasios, grandes superficies comerciales, propuestas gastronómicas de escala o franquicias que necesiten impacto inmediato. La planta libre permite adaptar el espacio sin condicionamientos y la esquina le garantiza presencia constante, de día y de noche.
El valor del alquiler fue fijado en US$5.000 mensuales, un número que lo posiciona dentro del segmento premium de la ciudad, acorde a su ubicación estratégica en uno de los accesos más visibles. En un corredor que empieza a cambiar de ritmo, esta esquina todavía sin estrenar aparece como una de las apuestas más fuertes para quienes quieran marcar territorio desde el primer día y aprovechar el alto flujo de autos en la zona.