La causa por el asesinato de Marcelo Molina, el roldanense cuyo cuerpo nunca fue hallado tras una trama que tuvo su capítulo más oscuro en Funes, entró en etapa de espera. Este lunes 8 de febrero se realizó una nueva audiencia online que duró menos de diez minutos y dejó una certeza inquietante: el juicio aún no tiene fecha y podría tardar entre dos y tres años en concretarse.
Según publicó el medio vecino El Roldanense, la familia fue notificada de que existen otras causas anteriores en agenda, lo que postergaría el debate oral. “Nos dijeron que el juicio podría tardar de aquí a dos o tres años”, contó la sobrina de Molina, quien declaró en una audiencia previa y aseguró haber visto a los imputados ingresar a la vivienda y retirarse con la camioneta Saveiro de la víctima.
La fiscal que encabeza la investigación es la misma que llevó a prisión a los acusados por el crimen del gendarme Gustavo Elorrieta, también ocurrido en Roldán. En el expediente hay 31 testigos previstos, entre familiares, vecinos y conocidos, además del dueño y el sereno de la fábrica de Funes donde, según la acusación, el cuerpo fue incinerado y luego descartado.
El caso sacudió a Funes y Roldán en enero de 2025, cuando la familia denunció la desaparición de Molina tras una serie de mensajes extraños enviados desde su teléfono. La investigación determinó que el crimen se habría cometido en su vivienda y que luego los acusados trasladaron el cuerpo hasta un predio industrial funense para intentar borrar rastros.
Desde entonces, la causa avanzó con peritajes de celulares, análisis de cámaras y múltiples testimonios. Los tres imputados permanecen detenidos con prisión preventiva y, según trascendió, habrían eliminado los mensajes de sus celulares entre el 3 y el 7 de enero de ese año. Mientras tanto, en Funes y Roldán la sensación es la misma: la espera se estira y las respuestas todavía no llegan.