Un alivio para los mayores de Funes: en la previa a la apertura de sesiones del Concejo en marzo, un proyecto que busca eximir a los jubilados que alquilan en la ciudad de pagar la TGI comenzó a tomar forma y busca tratarse formalmente en el Legislativo. La iniciativa apunta a equiparar su situación con la de los pensionados propietarios, que hoy están exceptuados del tributo municipal.
La propuesta es de la edil peronista Soledad Mínguez, quien expresó su preocupación por la delicada situación que atraviesan jubilados y pensionados —sobre todo quienes perciben la mínima— frente a la pérdida de poder adquisitivo y el aumento sostenido del costo de vida.
El proyecto propone incorporar a los jubilados inquilinos dentro de la ordenanza vigente desde 1993, que ya exime del pago de la TGI a jubilados y pensionados propietarios que cobran el haber mínimo. El planteo surge a partir de la reforma de la ley de alquileres, que habilita a que en los contratos se traslade el pago de la tasa municipal al inquilino.
“Este sector está siendo uno de los más castigados por el no aumento de haberes y el encarecimiento general de los gastos. Me parece una buena forma de ayudar”, sostuvo la concejala al fundamentar la iniciativa, que busca equiparar derechos y evitar que la TGI termine impactando en quienes ya llegan con lo justo a fin de mes.
Así, en términos instrumentales, la modificación no solo incorporaría a los jubilados inquilinos que cumplan ciertos requisitos —ser locatarios de vivienda única con contrato vigente que los obligue a pagar la TGI, no superar tres haberes mínimos y no ser propietarios—, sino que también adaptaría los trámites y formatos administrativos para que puedan quedar comprendidos dentro del beneficio.
La intención es que el expediente se trate con celeridad en marzo, para que la medida tenga un impacto real en los bolsillos de los jubilados en un escenario donde, al menos por ahora, los ingresos previsionales no parecen mostrar señales de recuperación.