Visiblemente agitada por el accidente, una de las víctimas del doble choque en cadena rompió el silencio y contó cómo vivió los minutos de tensión sobre la Autopista Rosario–Córdoba, a la altura del kilómetro 300. “Nadie sabe cómo pasó. Fue todo muy rápido”, expresó todavía conmocionada.
Luisina viajaba desde Funes hacia Rosario cuando el auto en el que se trasladaba quedó involucrado en el segundo impacto, el que se produjo en la mano hacia Rosario y que incluyó a otros dos vehículos. Ese choque se dio casi en simultáneo con el primero, ocurrido minutos antes rumbo a Funes y que generó la distracción que terminó desencadenando el resto de la secuencia.
“No lo pudimos prever porque fue muy repentino y a muy corta distancia. Fue un susto. Nuestro auto fue el más perjudicado, pero por suerte ambas estamos bien”, relató.
Sobre el estado de salud de su compañera, llevó tranquilidad: “Ella respira, está bien, consciente. Ahora le están haciendo estudios para chequear que no se haya quebrado o tenga otra cosa”.
En total fueron cinco los vehículos involucrados entre ambos impactos y tres personas resultaron heridas. La circulación quedó afectada durante varios minutos en plena hora pico, en uno de los accesos más utilizados por vecinos que viajan a diario entre Funes y Rosario. Con el correr de la mañana el tránsito comenzó a normalizarse, aunque el susto todavía late entre quienes quedaron en medio de una escena que pudo haber sido mucho peor.