Es de Roldán, tiene 11 años y creó un canal de Youtube con 100 mil suscriptores sobre personajes icónicos
Benicio López recibió la placa oficial de YouTube tras años de trabajo autodidacta. Edita sus videos solo con un viejo celular Motorola. Su historia.
Por Franco Grassi
Lo que empezó como un juego entre familiares y amigos terminó convirtiéndose en un fenómeno digital que trasciende fronteras regionales. Benicio López, un niño de 11 años oriundo de Roldán -la localidad vecina localidad a Funes-, recibió el viernes pasado la codiciada placa de plata de YouTube tras superar los 100 mil suscriptores en su canal BeniLópez0105. Sin equipos profesionales y utilizando un viejo teléfono celular, el pequeño creador de contenido logró validar su canal dedicado al análisis de videojuegos y cine, sorprendiendo a su propia familia con una madurez técnica destacable para su edad.
Un proceso autodidacta y constante
La historia de Benicio en la plataforma comenzó hace tres años. A diferencia de otros creadores que buscan el éxito rápido a través de tendencias efímeras, él decidió enfocarse en lo que realmente le apasiona: investigar el trasfondo de personajes icónicos como Mario Bros. "Él mismo descargó una aplicación de edición, aprendió a usarla por su cuenta y edita sus videos solo", explican desde su entorno familiar. Su método es riguroso, estudia el origen de cada videojuego o película antes de grabar, produciendo un material con valor histórico y narrativo que captó la atención de una audiencia masiva.
La herramienta de trabajo de Benicio es, quizás, el dato más revelador de su esfuerzo: un Motorola antiguo. Con ese dispositivo gestiona la investigación, la captura de imágenes y el montaje final. "Muchas de las cosas que hace superan incluso el conocimiento de los adultos que lo acompañamos", reconoce su madre, destacando la capacidad del niño para resolver problemas técnicos de manera autónoma en un mundo digital cada vez más complejo.
El regalo de Año Nuevo
El camino hacia los 100 mil seguidores tuvo un cierre de año cinematográfico. El pasado 31 de diciembre, la cuenta regresiva no era solo para el brindis, sino también para el contador de suscriptores que se acercaba a la cifra mágica. Apenas pasada la medianoche, el objetivo se cumplió. "En ese momento se le explicó que quizás no recibiría la placa, ya que su contenido se basa en analizar material de otros creadores, pero se le remarcó que el logro era enorme más allá del premio físico", relata su mamá sobre la incertidumbre inicial.
Sin embargo, el reconocimiento oficial no tardó en llegar. El 7 de enero, YouTube envió la notificación para canjear el premio y el pasado viernes la placa llegó finalmente a sus manos. Para la familia, este objeto no es solo un trofeo de plástico y metal, sino el símbolo de una constancia que nació como un pasatiempo y se transformó en un ejemplo de perseverancia infantil en la región. El caso de Benicio refleja cómo la curiosidad genuina y el acceso a la tecnología, incluso con recursos limitados, pueden abrir puertas impensadas para los más chicos.
Powered by Froala Editor
ÚLTIMAS NOTICIAS