Domingo, 14 de Abril 2024
Lunes, 28 de Marzo del 2016

El viejo y querido Ping Pong

<p>Un deporte que todos jugamos alguna vez. El tenis de mesa se practica cada vez más, y Funes no es la excepción. </p>

El ping pong es un deporte que muchos jugaron aunque sea una vez en la vida. Recreación de familias, pasatiempo de chicos y grandes, el tenis de mesa es también un deporte olímpico, y su entrenamiento es cada vez más habitual.

 

En Funes se puede practicar en el Club Florida. En un espacio con cinco mesas entrenan chicos y grandes dos veces por semana. Ramiro Escobar Blasquez es quien da las clases, además de ser profe de tenis de mesa, es también profesor de canto, compositor, y consultor psicológico. Todas estas disciplinas se ponen en práctica en sus clases de ping pong.

 

Hace cinco años que da clases en la ciudad. Los últimos dos, en las instalaciones del Club Florida. Ranqueado en los primeros puestos de los jugadores de la provincia, Ramiro nos cuenta que además de los entrenamientos, también se organizan torneos mensuales de los que participan jugadores de toda la provincia.

 

El deporte es apto para todas las edades, en este momento tiene como alumnos a chicos de entre 6 y 8 años, y adultos de más de 30. “A todo el mundo le gusta el tenis de mesa”, no sólo es divertido sino que además es un excelente ejercicio.

 

El tenis de mesa es un deporte de raqueta que se practica entre dos jugadores o dos parejas, entretenido como pocos, requiere de una certeza que se logra con la práctica y el entrenamiento del golpe, una disciplina en la que “El factor psicológico está siempre presente” dice Ramiro, y agrega: “es un deporte muy terapéutico”. El profe suele recomendar el ejercicio del ping pong a sus pacientes, cuando oficia de consultor.

 

Sus alumnos dan fe de esto, terminan cada clase con el ánimo por las nubes, y cuentan que en poco tiempo lograron no sólo perfeccionar su revés, sino que además Ramiro tiene buena mano para alentarlos anímicamente.

 

Lunes y jueves por la tarde pueden acercarse a pelotear con profesionales. Por lo general el deporte atrapa, y la diversión de entrecasa suele convertirse en ejercicio cotidiano en los clubes de la zona.