Funense viajará a China para formar parte de un simposio de esculturas gigantes

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Javier Colomino es el único artista argentino entre 45 seleccionados de todo el mundo.

 

Trabaja y ejerce con su profesión de arquitecto, pero además dedica su tiempo a realizar su hobby preferido, Javier Alvaro Colomino es escultor, su pasión por las artes procede desde pequeño y a lo largo de su carrera de artista participó de numerosos simposios y muestras tanto dentro de Argentina como en el exterior. Actualmente concursó para participar en un simposio en China y el proyecto de su escultura quedó seleccionado dentro de los 45 mejores.

 

A Javier comenzó a gustarle el arte desde muy pequeño, primero se volcó al dibujo y realizó diversos cursos. Al terminar la secundaria empezó a cursar la carrera de arquitectura en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y en paralelo realizó diferentes talleres de pintura, de teoría del color, y comenzó con sus primeros cursos de escultura de forma particular.

 

Años más tarde logró recibirse como arquitecto y allí comenzó a ejercer su profesión la cual, afirma, no difiere de las artes o de la escultura sino que “ambas van de la mano”, recalcó. Su inclinación por el arte y la escultura son posteriores a su decisión de estudiar arquitectura, por lo que actualmente en su vida diaria se superponen ambos, y utiliza elementos de la escultura en la arquitectura y viceversa.

 

Al pasar los años siguió perfeccionándose en la escultura con diferentes profesores, allí aprendió a trabajar los diferentes materiales como metal, madera y piedra. Es así como decidió empezar a viajar para ampliar sus conocimientos.

 

En el año 2014 viajó a Italia a la ciudad de Carrara, ciudad que posee una formación geológica específica debido a que allí existen los llamados Alpes Apuanos que están formados 100 por ciento de mármol. Allí se quedó un mes para aprender a tallar en piedra en un reconocido laboratorio artístico, en cual estuvieron muchos artistas famosos del siglo XX, y realizó una escultura con un bloque de mármol que le proporcionaron allí.

 

A finales del año 2015 realizó un viaje a Suecia, al círculo polar Ártico, para poder participar en la construcción de una habitación del Ice Hotel ubicado en el norte del país, un lugar hecho solamente de hielo. Allí Javier realizó un proyecto para presentar y poder formar parte de de la creación de este hotel de hielo, pero no lo hizo solo, sino que antes de presentarlo se lo llevó a José Carlos Cabello Millán, escultor reconocido español, al cual contactó por las redes sociales y logró visitarlo en la provincia de Entre Ríos ya que había venido a participar de un simposio a la Argentina.

 

A José le gustó el proyecto que Javier había realizado y terminaron los diseños y los detalles que faltaban juntos para luego presentarlo al concurso del Ice Hotel, del cual salieron ganadores.

 

En los siguientes años continuó participando de diferentes simposios y muestras en diferentes lugares de nuestra ciudad y alrededores. En el año 2017 también fue parte del simposio en la ciudad de Roldán, entre otros eventos.

 

A través de Laura Marcos, escultora de Buenos Aires, con la cual Javier participó del simposio de Roldán en 2018, conoció uno de los simposios que se realizan en China y decidió armar un proyecto para presentar y probar suerte.

 

Se trata de un evento de magnitud que se realiza en Minqin, ciudad en cuyos alrededores se encuentra un gran desierto donde se construyó hace ya varios años un parque de esculturas monumentales.

 

Para ese simposio, el funense pensó en una escultura de cinco metros de alto por diez de largo. Aproximadamente hubo 2500 propuestas diferentes, y su proyecto salió elegido dentro de los 45 seleccionados en todo el mundo.

 

“Presenté el proyecto con las herramientas en 3D que uso para arquitectura, y es acá donde nos damos cuenta que ambas cosas van juntas, debido a que en este caso va a pasar lo mismo que cuando trabajo en arquitectura pero con una escultura, ya que cuando hago obras de arquitectura yo las diseño y luego otras personas las ejecutan, y en este caso es igual, ya que yo diseño la escultura pero la van a hacer otras personas en China. Todo se relaciona con todo y a veces en cosas inesperadas como fue esta”, explicó el artista.

 

Del 10 al 15 Javier junto a su esposa viajaran a Minqin, para participar del simposio donde la escultura del funense ya estará terminada para la exposición, pero hasta el momento Javier se encuentra supervisando a la distancia el avance de la obra.

 

Actualmente sus objetivos se encuentran guiados hacia el simposio de China, pero afirma que un futuro le gustaría seguir creciendo como artista tanto dentro de nuestra ciudad, como en el país y también en el exterior.

 

Otro de sus principales objetivos es poder crear su propio taller dentro de su casa en Funes, para poder dedicarse a sus obras desde allí, y asegura que seguirá trabajando y presentándose a concursos para formar parte de otras experiencias fuera del país para continuar ampliando sus conocimientos como escultor y dedicándose a su pasión.

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